Hace poco, releyendo algunos cuentos de Angeles Mastretta, me encontré con una verdad irrefutable: "Hay menos tiempo que vida". 
Es cierto. Tendemos a ocupar nuestros días preocupándonos por las consecuencias de aquello que hicimos ayer o hace un mes, pensando en lo que pudo ocurrir si en vez de hacer lo que debíamos hubiéramos hecho lo que queríamos. Tal vez estamos angustiados por solucionar algo mañana o la otra semana, o a dónde iremos de vacaciones en un año, o cuántos nietos nos darán los hijos que aún no tenemos.
Nos olvidamos de observar el camino por el que estamos



Comentarios recientes
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 3 meses
hace 6 meses
hace 6 meses
hace 6 meses
hace 7 meses
hace 7 meses