"Érase una vez el ser humano... abrió los ojos al mundo y descubrió que era maravilloso. Así que estuvo observando, tocando, escuchando, olfateando, saboreando, temiendo y disfrutando... Y se llenó de sabiduría, pero también de dudas, de inquietudes, de preguntas... Empezó a sentir que el corazón se inflamaba, los pensamientos le retumbaban, la sangre no cabía en sus venas y... de pronto, abrio la boca y emitió un sonido, luego otro y otro más... seguramente agradable porque a su alrededor otras personas se agolpaban y emitían sonidos parecidos a los suyos que abarcaban otros mundos, otras sensaciones... fue un encuentro asombroso, todos crecían y compartían, aprendían, enseñaban, discutían, resolvían y hasta cantaban. Sin embargo, los sonidos se convirtieron en palabras y las palabras ya no eran suficientes para expresar lo que percibían, sentían o pensaban. Con el tiempo empezó el caos, porque cada quien entendía las palabras del otro desde su mundo, desde su realidad y no podían ver con claridad el mundo del otro... así que el mundo se transformó en muchos mundos, en muchas verdades diferentes... aún hoy, usamos las mismas palabras para referirnos a diferentes cosas...y, por la magia de la comunicación, decimos algo que se entiende de otra forma... Ahora tratamos de aprender de los magos y los hechiceros a descifrar los lenguajes del habla y del cuerpo para llegar a comprendernos..."
Y, ¿aprendimos a comunicarnos?
Enviado por Kata el 14/04/2011 a las 10:12
Etiquetas: descubrir autoestima cambio comunicación diálogo hablar | Psicología Vida cotidiana
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